Vicente Miralles

El Museo de la Telecomunicación Vicente Miralles Segarra toma su nombre en honor al primer Ingeniero de Telecomunicación valenciano. D. Vicente Miralles Segarra obtuvo su título en la Escuela Oficial de Telegrafía el 7 de Diciembre de 1926. Desde entonces, y hasta 1967, trabajó como Ingeniero de Telecomunicación en Telegrafía, Telefonía y Radiodifusión, tanto en Madrid como en Valencia. Su trayectoria personal y profesional constituyen un ejemplo de trabajo y dedicación a la profesión de Ingeniero y al Servicio Público.

Vicente Miralles Segarra nació en Argelita (Castellón) el dia 10 de enero de 1897. Su padre era José Miralles Llombart, natural de Nules (Castellón) y su madre Águeda Francisca Segarra Rosell, natural de Viver (Castellón). Nació en Argelita porque ese era el destino oficial de su padre, miembro de la Guardia Civil en cuyo Instituto había ingresado en 1891.
Siguiendo los sucesivos destinos de su padre en 1898 pasó a residir en Arañuel, en 1899 en Villarreal y Barracas, en 1901 en Villahermosa, nuevamente en Argelita, siempre en la provincia de Castellón hasta que en 1902 su padre fue destinado a Valencia capital, luego a Siete Aguas, después a Llombay y en 1906 a Carlet.
Cuando su padre ascendió a sargento, en 1909, lo destinaron a San Juan de las Abadesas (Gerona), luego a La Bisbal, a Gerona capital y a Bañolas (Gerona). En 1912 marchó a Torrebaja y Estivella (Valencia) hasta 1915.
Es significativo el periplo de Vicente Miralles durante su infancia y adolescencia, acudiendo a las escuelas públicas de tan distintas localidades. En todas ellas destacó por sus dotes intelectuales y afición al estudio, por lo que uno de sus maestros catalanes convenció a su padre para que cursara el bachillerato en el Instituto de enseñanza media de Gerona donde obtuvo unas notas brillantísimas, incluidas muchas matrículas de honor. La Universidad de Barcelona le expidió su título de bachiller con la calificación general de sobresaliente.

En 1915 se presentó a la convocatoria para Oficiales del Cuerpo de Telégrafos, preparando las oposiciones en el internado del colegio de la Guardia Civil Infanta María Teresa, en Madrid. Habiendo obtenido plaza fue enviado a Ayamonte (Huelva). En 1917 pasó destinado a Burriana (Castellón) y en febrero de 1919 a Valencia capital, donde pudo compatibilizar su trabajo en Telégrafos con su servicio militar como soldado de cuota en el Regimiento de Infantería Mallorca nº 13 hasta su licenciamiento como Suboficial de Complemento en 1922.
Entre 1921 y 1922 cursó los dos primeros cursos comunes de la licenciatura de Ciencias en la Universidad de Valencia, al tiempo que prestaba servicio en Telégrafos y en el Ejército. Cuando en agosto de 1922 se convocaron oposiciones para ingresar en la Escuela Oficial de Telegrafía para cursar los estudios de Ingeniero de Telecomunicación, cuyo título había sido creado por el Real Decreto de 22 de abril de 1920, abriendo nuevas perspectivas a los estudios superiores de Telecomunicación, se presentó a las mismas, obteniendo el número uno de los siete aprobados. La revista profesional El Telégrafo Español se hizo eco de la noticia y dedicó la portada de su número 59, de 19 de octubre de 1922, a una fotografía de Vicente Miralles.
En los cuatro años siguientes cursó los estudios y prácticas de la carrera como alumno pensionado, bajo la dirección del ilustre telegrafista y catedrático de la Universidad Central D. Ignacio González Martí. Se le expidió el Título de Ingeniero de Telecomunicación en diciembre de 1926. Fue el primer valenciano que cursó esta nueva carrera y con notable éxito pues fue el número uno de su promoción.

Con objeto de ampliar estudios en el extranjero solicitó y obtuvo por Real Orden de 8 de marzo de 1927 autorización para "pasar por un año a Londres y Amberes con el fin de ampliar sus conocimientos técnicos en las fábricas y laboratorios de Western Unión Company y la Bell Telephone Manufacturing Company de las mencionadas ciudades", autorización ampliada posteriormente por un año más improrrogable. Regresado a Madrid, en febrero de 1929 solicitó pasar a la situación de supernumerario para trabajar en la fábrica de Standard Eléctrica S.A. de Madrid, creada recientemente a raíz de la concesión a la Compañía Telefónica Nacional de España. Standard estaba fabricando e instalando en España el sistema telefónico automático Rotary 7A, que Vicente Miralles había estudiado y contribuido a desarrollar en Amberes con Bell.

En noviembre de 1933 cesó en SESA y solicitó su reingreso en Telégrafos, siendo destinado a la Escuela Oficial de Telecomunicación, que en aquellas fechas estaba en el Palacete de Moctezuma, en la esquina de las calles Ferraz y Quintana, en Madrid. Inició las enseñanzas como profesor interino de Antenas y Radiotecnia; en julio de 1934 fue nombrado por oposición profesor numerario del grupo 11, que comprendía entre otras materias para técnicos y radiotelegrafistas, Medidas radioeléctricas y Proyecto de centrales radioeléctricas para ingenieros, aunque por la escasez de profesorado tuvo que impartir otras asignaturas como Propagación de corrientes y Estudio eléctrico de líneas y cables.

Continuando su actividad docente en la Escuela se le encargó junto a otros tres ingenieros de su promoción -Martínez González, Rivas González y Ríos Purón- del estudio de las proposiciones presentadas al Concurso de la Red de Radiodifusión del Estado, que comprendía la implantación en Madrid y otras capitales de diez emisoras de 5 a 150 kilowatios en antena. Al concurso presentaron ofertas Philips, Telefunken, Western Electric y alguna empresa más. El estudio de las proposiciones, que tuvieron que realizar durante el verano, sacrificando sus vacaciones, dio lugar a un extenso dictamen tan completo y bien documentado que originó un expediente de recompensas que premió a sus cuatro autores. Sin embargo, las vicisitudes políticas de la época no permitieron que el Plan se llevase adelante.
En diciembre de 1936 la Dirección general de Comunicaciones se trasladó a Valencia con el Gobierno de la República, y con aquélla la Escuela Oficial de Telecomunicación, que se instaló provisionalmente en el edificio de las Escuelas de Artesanos, en la que entonces se llamaba Avenida del 14 de abril y en la actualidad Avenida del Reino de Valencia donde sigue el edificio. La actividad docente no pudo normalizarse en Valencia dadas las circunstancias de la guerra y otras necesidades más perentorias. Así por ejemplo, el Director General de Comunicaciones ordenaba, el 9 de junio de 1937 que los profesores de la Escuela fueran agregados temporalmente a la Sección de Ingeniería para formar parte del Comité de Estudios y para realizar aquellos trabajos que como ingenieros se les encomendasen "haciendo compatible esta misión que se les encarga con las enseñanzas que actualmente tengan a su cargo en la Escuela". El 14 de febrero de 1938 se le confirmaba a Vicente Miralles su destino en la Escuela por nueva orden del Director General.

En junio de 1938, por ausencia injustificada de su destino en la Estación Radioeléctrica de El Grao de su titular, el ingeniero don Enrique Ruiz Martínez, que fue expedientado y trasladado por esta causa, tuvo que hacerse cargo Vicente Miralles de dicha estación radioeléctrica, situada en el recinto del puerto de Valencia junto al Muelle de Levante, en el edificio que albergaba también el terminal de amarre del cable telegráfico submarino Valencia-Palma de Mallorca, tendido en 1923 para reforzar las comunicaciones con el archipiélago balear desde Jávea, sometidas a frecuentes averías e interrupciones.
La amenaza real de los bombardeos sobre el puerto, que se pretendía paliar con la construcción de un refugio bunkerizado que se edificó al lado para los equipos, pero que no podía prescindir de las antenas visiblemente situadas sobre dos columnas metálicas autosoportadas de celosía, de 30 metros de altura y que era la causa real de la "huida" del anterior ingeniero, que temía por su vida, aconsejó el traslado de la emisora a una finca de Paiporta, donde se erigieron nuevos mástiles arriostrados para las antenas, y donde estuvo funcionando con un nuevo enlace microfónico con los estudios de Radio Valencia sitos en la calle D. Juan de Austria, hasta que acabada la guerra y reconstruido el edificio del puerto, pudo volver allí la emisora continuando el acuerdo con Telégrafos establecido en 1931.

De la limitada actividad de la Escuela Oficial de Telecomunicación puede dar idea el que después de la promoción de 1936 en la que terminaron sus estudios cuatro ingenieros que no pudieron realizar su proyectado viaje de fin de carrera al extranjero con los profesores Luera y Miralles porque el primero desistió de viajar en vista de la inquietud social, con huelgas que no permitían terminar la casa que se estaba construyendo, no hubo promociones de 1937 a 1939 y solo en febrero de 1940 terminó sus estudios Alonso Magarza y en septiembre del mismo año cuatro ingenieros que integraron la promoción 13, uno de los cuales convalidó los estudios realizados en Alemania.
Acabada la guerra, en abril de 1939, Vicente Miralles, que continuaba con su destino en la Escuela fue comisionado para la recogida y clasificación del material telegráfico, telefónico y radioeléctrico que se encontrase abandonado en la Zona de Levante, que comprendía las provincias de Valencia, Castellón, Alicante, Albacete, Murcia, Almería y Jaén. Estas múltiples tereas dan idea de la grave escasez de ingenieros con que contaba la Administración.

Cuando la Escuela retorna a Madrid en agosto de 1939 solicitó Miralles su cese como profesor de la misma para continuar en Valencia, siendo nombrado Ingeniero Jefe de la Estación Radioeléctrica de El Grao, que seguía atendida en su traslado accidental a Paiporta por personal de Telégrafos, y de cuyas instalaciones venía ocupándose.

En febrero de 1947 la Sociedad Española de Radiodifusión le contrató como ingeniero jefe de la Zona Cuarta que comprendía las emisoras de Radio Valencia, Radio Mediterráneo-Valencia (en onda corta), Radio Alcira y Radio Alicante, cargo que compatibilizó con su destino en Telégrafos hasta su traslado oficial a Madrid en abril de 1957.
Por decreto de 3 de octubre de 1947 se constituye por fin el Cuerpo de Ingenieros de Telecomunicación, creado por la ley de 23 de noviembre de 1940, integrándose en el mismo Vicente Miralles junto a otros 78 ingenieros, de los que 15 están en situación de excedentes voluntarios. Y en mayo de 1949 se le nombra Ingeniero Jefe Regional de Valencia, cuya región telegráfica abarca las provincias de Valencia, Castellón, Alicante y Teruel. Desde esta posición realizó una ardua tarea en la modernización de las líneas e instalaciones telegráficas de las cuatro provincias, a las que se añaden ocasionalmente las de Albacete y Murcia por vacante de la Regional de Murcia. En estos años se instalan además las radiocosteras del Estado de Valencia y Cabo de Palos.

En abril de 1957, en contra de sus deseos e interés pero obligado por susituación escalafonal que dispone que las máximas jefaturas sean desempeñadas por los primeros integrantes del Cuerpo, se le nombra Jefe de la Sección de Centrales en la Dirección General de Correos y Telecomunicación, teniendo que trasladarse a Madrid. En este destino ha de dirigir la implantación de los Servicios Télex y Géntex en España, el primero de los cuales se había iniciado en Madrid tres años antes con una modesta central automática Siemens TW39 de 100 abonados, así como la modernización de la red telegráfica nacional para su explotación mediante equipos de corrientes portadoras de alta frecuencia de 1, 3 y 12 canales telefónicos, y equipos de telegrafía armónica. Hubo que transformar las líneas telegráficas construidas para las tradicionales comunicaciones punto a punto en morse, baudot, y teletipo, monofilares con retorno por tierra, en circuitos antiinductados.

En 1963 es ascendido a Ingeniero Jefe Superior y se le nombra Director del Laboratorio Oficial de Telecomunicación, que será su último destino oficial hasta su jubilación por edad en 1967, cuando era el número 1del escalafón del Cuerpo de Ingenieros.
En 1976, cuando se cumplen los 50 años de su titulación y 60 al servicio de las Telecomunicaciones, la Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación de la que era socio fundador le nombró Socio de Honor.

Vicente Miralles Segarra falleció en Madrid a los 88 años de edad, el día 13 de marzo de 1985, siendo inhumado en Viver(Castellón) de acuerdo con sus deseos.